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Después
del empate contra Tolima la reacción inmediata fue de poner la mano en
la barbilla y preguntarse ¿Qué está pasando? y creo encontrar la
respuesta en algo más allá que la cuestionada actitud defensiva y la
falta de equilibrio.
Sí, es evidente que el equipo ha tenido problemas de marca en la mitad y de imprecisión en la última línea. Lo
cual hemos advertido desde hace ratico. Sin embargo, en favor de los
intereses del equipo, el poder ofensivo había superado esas falencias.
Eso
es como cuando en la encantadora búsqueda de la conquista de una dama
se recurre a la mejor cualidad que tenga el galán y la pone por encima
de las deficiencias. Por ejemplo, acude el baile
por encima de la gracia verbal, o viceversa. Pero, una cosa disimula a
la otra y se consigue el objetivo trazado.
Lo complicado es cuando la supuesta virtud, no funciona. Eso es lo que veo en las últimas versionas ‘Cardenales’: el ataque no ha superado los yerros defensivos.
Contra
Tolima se atacó muy mal, se peloteó, no había claridad, no se recurrió
a una variante ofensiva diferente al balón aéreo frontal de Pérez y
centros a dos ‘bajitos’ como Gutiérrez y Gutiérrez. Y, lo poquito que atacó el ‘Pijao’ hizo daño. No vi la derrota con Alianza en Lima, pero pues... (mano a la barbilla otra vez)
Es decir, lo que veo es que sí hay un bajón evidente.
Afortunadamente
este equipo sigue mostrando actitud, ganas, compromiso y a punta de
eso, se sacó el punto y casi se ganan los tres en el último minuto. Ver a un equipo que no pierde la garra, deja optimismo.
Además,
pasaron 15 días para mover al equipo y trabajar en la corrección de
errores (Eso esperamos). Al igual que ha sido un buen lapso para
acomodar los sustitutos de Quintero, Anchico, Flotta y depronto Julio, quienes no jugarán. (Aquí entre nos, yo quiero ver a Mario Gómez desde el principio. Sí, yo sé lo que dijo ‘Basílico’, pero aguanta ¿no?)
Linda
oportunidad para que este partido, el Clásico, nada más y menos, sea
una bisagra (o viagra, también aplica) a favor del rojo bogotano y la
tal curva de rendimiento se levante hacia los 2600 metros de altura, y
hasta más.
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